Solo aquel que ha amado de
verdad, entiende la razón detrás de una lagrima, entiende el por qué de un
beso, entiende el para que de un juntos para siempre, o al menos eso era lo que
ella pensaba.
Dicen que decir Te amo, es una
frase muy fácil de decir, y muy difícil de sentir, que son pocos los
privilegiados que pueden amar de verdad.
Mariana ahora no sabe si pueda
volver amar como lo amo a él, no sabe si aún queda un poco de corazón para
sentir, lo único que sabe es que de su mente jamás se va a borrar aquel momento
en que escucho la tierra caer sobre su
ataúd, el tormentoso y largo silencio que hizo el mundo, para oír como se
desgarraba su alma, la fría lluvia que se mezclaba con sus lagrimas que caían
al fondo de aquel hueco.
Maldecía aquel momento en que sus
cuerpos se encontraron por última vez, si solo tal vez alguien le hubiera dicho
que sería la última vez que lo tendría en sus brazos, si de pronto su corazón
le hubiera avisado que sería la última oportunidad que tendría para en su
segundo besar su alma, si el tan solo hubiera olvidado lo que tenía que hacer,
y se hubiera concentrado en ella aquella mañana, Mariana lo hubiera detenido solo un instante para
decirle que ya tenía la respuesta a aquella pregunta que él le hizo “Para ti
que es amar”.
No sabía porque en ese momento no
le dio la respuesta, no sabía porque tardo tanto tiempo para darse cuenta que
ya sabía que era amar, solo que no tenía las palabras para explicarlo, de
pronto quería impresionarlo, pero en esos minutos sus recuerdos junto con sus
sentimientos colapsaron en un segundo creando una burbuja de palabras en su
garganta que solo le permitieron decir “Te amo” mientras él se marchaba.
Mariana sabia que en algún
momento alguno de los dos seria el ultimo hablar, que él o ella daría el último
beso, que alguno de los dos seria el ultimo en decir Te amo, es por eso que
ahora se encuentra frente a una hoja de papel y con un lapicero en la mano
intentando escribir lo que le diría si Dios le diera la oportunidad de volverlo
a ver una vez más.
Y aunque la lluvia ya ha borrado un
poco la tinta de aquel papel, de su alma saca las últimas fuerzas para leer
frente a su tumba todo lo que quiso decirle en aquel momento y que los nervios
que sentía no le permitieron hablar.
“.. Al menos hubieras esperado solo un segundo mientras encontraba las
palabras para decirte en todo lo que he pensando todo este tiempo mientras tú
no estabas.
La mejor parte de cuando te vas, es la alegría que siento cuando se
acerca tu llegada, pero ahora solo no sé, no sé si volverás, no sé si
esperarte, no sé si quieres que espere por ti,
tal vez sea mejor no pensarte, o de pronto no sentirte, pero ignorar que
me haces falta no es tan fácil como yo creía.
Ya sé que es amar, y lo supe desde el momento en que sentí que te perdía
y aunque pienses que es algo tonto o muy cursi, y aunque creas que lo que yo
sentía tal vez era un capricho o que no sabía realmente que era amar, hoy no se
como secar las lagrimas que derrama mi alma por tu inesperada partida y no sé cómo
explicarme que si lo que yo sentía no era amor, ¿entonces que era?
De pronto no recuerdes aquel día en que mi boca hizo silencio para que tú
sintieras la manifestación de este amor a través de mi piel. Desde nuestro
primer beso supe que no podía existir otra persona en el mundo con la que yo
quisiera estar, porque aquella tarde en la que olvide mi vida por estar junto a
ti, fue cuando sentí que tus besos y tus caricias se convertirían en el éxtasis
de mi cuerpo.
Hoy para ti fue muy fácil marcharte sin decir adiós, pero no sabes lo
difícil que ha sido para mí imaginar que no te volveré a ver.
Solo quisiera que algún día te puedas dar cuenta de que si pudiera
devolver el tiempo, ese día te hubiera ido a buscar y solo tal vez ese hecho
hubiera cambiado el rumbo de esta historia y tu no estarías hoy aquí 3 metros
bajo tierra, y yo no estaría aquí enjuagada en llanto.
Mi amado mortal solo quería decirte que mis alegrías las quería
contigo, quería estar ahí para verte triunfar y para verte brillar, y que en
tus tristezas siempre estaría hay para apoyarte y darte la fuerza para que
siguieras adelante, pero ahora en esta tristeza mía quisiera que me abrazaras y
me dijeras que todo va a estar bien, que me dijeras que la vida sin ti no es
tan difícil como yo creo que lo es.
Si pudieras regresar solo un minuto, y abrazarme en esta fría noche
detendría el tiempo para estar siempre junto a ti, solo una noche para hundirme
en ti.
Te amo con mi vida, mi cuerpo, con mi alma.”
Hoy después de todo ya no quiero
decir nada mas, solo deje que aquel papel se hundiera en la tierra y me marche.
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