No paso mucho tiempo para que
aquellas fiestas pasaran las fronteras, pues llego la fecha en que Andrew le
dijo que fueran a una fiestesita a Venezuela en la cual ya todo estaba
arreglado: Sin necesidad de visa, con algunas modelos bogotanas, mucha plata, un
poco mas de whiskey, un resort muy prestigioso, y nada más que su presencia y
ya estaba todo listo para disfrutar de una buena fiesta con “LOS AMIGOS DE VARELA QUE ENTRAN SIN VISA A
VENEZUELA”
Con todo esto no tardaron mucho
tiempo en llegar los regalos, empezando por pequeños detalles como celulares
solo para tener conversaciones entre ellos, pues solo así se evitaría que
chuzaran sus llamadas y lo descubrieran al que ella llamaba muy “GANADERO, CABALLERO Y MUY MONTAÑERO”,
en todo caso sus modales de montañero era lo que menos importaba, si a cambio
de omitir ese insignificante detalle recibiría en la puerta de su casa una caja
con 5 millones de pesos para que se diera esos gusticos que quería, así pues “UNA NARCOPLATICA PARA UNOS GUSTICOS” al
final de todo no era tan mala idea.
En consecuencia, las ganas de
aquel montañero de hacerla suya cada vez se volvían más fuertes, por eso como a
el señor no le podían gustar las fiestas o comidas sencillas, la mando a recoger
en camionera lujosa y toda la cosa, para llevarla de nuevo a Venezuela haciendo
todo lo mismo que el primer viaje, pero esta vez iban los dos solos y con el único
objetivo que el tenia de hacerla suya, de enamorarla y que ella se convenciera
de estar con él, de hacerle el amor hasta llegar a su orgasmo que manifestó como
bien ganadero que es con un gemido de res.
Fuente: La bella y el narco - Javier leon herrera
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